PROYECTO MARIPOSA

Grupo de hombres que “Apuestan vivir mejor”

Lo más característico en el maltratador es un sistema extremadamente rígido de creencias y actitudes negativas respecto al género y al uso de la violencia como forma de resolver conflictos por que no pueden controlar su ira. Esto conduce a unas pautas de conducta que se repiten.

La clave de estas pautas es observarlas bajo el enfoque de la Teoría Bio-Social de Marsha Linehan, usando procedimiento y conceptos como la Terapia Dialéctica Conductual, la predisposición biológica o vulnerabilidad emocional, situaciones traumáticas como expuestos a violencia, pensamientos machistas pertenecientes a un aprendizaje socio-cultural, contexto social Invalidante.

Los varones agresores, adquieren una alta susceptibilidad ante la autonomía femenina que se vive como ataque al poder o como humillante para el orgullo masculino. El maltrato que ejercen es intencional y experimentan esa conducta como si estuvieran fuera de control (en “piloto automático”), desbordándose en ira y accionando  conductas de daño hacia la víctima. Para ello, el maltratador utiliza diferentes estrategias, como las descalificaciones o amenazas que se pueden transformar en violencia física, lo que desconcierta a la mujer.  Otras  estrategia implican  reducir o rebajar el valor esencial e inherente de la persona, trasladar la responsabilidad de las conductas violentas a la víctima, exigir que se haga cargo por entero de los problemas y responsabilidades compartidas, limitar o reducir la posibilidad de satisfacer las necesidades básicas (personales, sociales y laborales), entre otras.

Es así que el Grupo  de HOMBRES  QUE APUESTAN  A  VIVIR MEJOR, cuyas  parejas son  las mujeres atendidas  en  VIDA MUJER, reciben la orientación y atención  psicoterapéutica  de forma  individual y  grupal, desde el Enfoque de la Terapia Dialéctica Conductual, trabajando aspectos como conciencia plena (Mindefulness), efectividad interpersonal,  tolerancia al malestar y otras estrategias que permitan que estos hombres apuesten por vivir  una vida sin violencia, una “vida que merezca ser vivida”.